Una vez que tenemos una base de datos debemos seguir buscando alternativas para que dicha base siga creciendo.
Ahora, este crecimiento debe ser de calidad más que de cantidad, y debemos tener en cuenta el respeto de la privacidad de las personas. Los suscriptores a nuestras listas deben prestar su consentimiento de que quieren recibir nuestros mensajes (Opt-in).
Qué hacer con los contactos personales?
No se trata de que cada tarjeta que hayamos intercambiado en un congreso o reunión pase a ser un nuevo suscriptor de nuestro newsletter, ya que eso no sería opt-in.
Sin embargo, no está mal preguntarle a cada uno de los que nos dieron su tarjeta si quieren ser parte de nuestra lista de envío.
Un mensaje personalizado y respetuoso, con un link a nuestro formulario de suscripción suele ser muy efectivo.
Se ofrece la opción:
- Si entra, OK, tenemos un nuevo suscriptor.
- Si no entra, nos olvidamos y no se incorpora a nuestra lista.
Pero cualquiera que sea la opción que elija, siempre habremos respetado su privacidad. Lo cual parece obvio pero pocas veces visto por las empresas y las marcas.
En otros artículos seguiré analizando otras formas de hacer crecer a nuestra base de datos.

